sábado, 7 de noviembre de 2009

El caso del Diputado Julio Romero: una prueba más de la degradación moral y política dominicana


El caso de la relación sexual sostenida por espacio de varios meses entre el Lic. Julio Romero, diputado del Partido Revolucionario Dominicano, y una joven humilde de apenas 16 años, dado a conocer al público en la noche de ayer por la periodista Alicia Ortega, debería motivarnos a la reflexión sobre el avanzado estado de descomposición moral evidente a todos los niveles de la sociedad dominicana.

Por un lado vemos a un legislador mancillar la honorabilidad de su escaño, la de su partido y la de su familia al establecer una relación sexual inmoral con una menor de edad, contrariando las leyes de las cuales su posición le supone como garante y defensor. Pero además, violentando asimismo las nobles prácticas del amor, la honestidad y la fidelidad, cuya valía creemos fue reconocida antaño incluso por Dios mismo.

Por otra parte, también se deja entrever en este caso la disposición de una familia a ver su hija reducida a un simple instrumento de la lujuria de un marido deshonesto y caprichoso con la esperanza de lograr alguna mejoría económica, sea por medio de regalos voluntarios de su malvado mecenas o incluso recurriendo a alguna forma de chantaje.

Entre uno y otro victimario, vemos a una menor de edad con un bebé en los brazos; un pequeñuelo quien nos parece ser la verdadera víctima de todo este sancocho de lujuria, avaricia, manipulación, engaño y ¿amor?

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